A nivel internacional, la Educación Médica Continua (EMC) obligatoria, vinculada a la renovación del registro profesional, ha contribuido a mejorar las competencias de los médicos en los países desarrollados. Sin embargo, en los países en desarrollo los resultados han sido inconsistentes. La literatura actual pone de manifiesto las disparidades en la disponibilidad de actividades de EMC en las regiones de Asia Sudoriental y el Mediterráneo Oriental. Este estudio tiene como objetivo identificar los elementos más importantes que servirán como modelo para la implementación óptima de la EMC obligatoria en los países en desarrollo.
Vakani FS, Uebel K, Balasooriya C, Demirkol A. Building recommendations for mandatory continuing medical education in developing countries: a nominal group study of regional experts. MedEdPublish. 2026;16:2. doi: 10.12688/mep.21451.1.
García Dieguez M. Comentario sobre Educación médica continua obligatoria: ocho claves para pasar de la intención a la implementación. [Internet]. Organización Panamericana de la Salud. Repositorio Bibliográfico. Disponible en: https://campus.paho.org/es/repo/educacion-medica-continua-obligatoria-ocho-claves-pasar-intencion-implementacion
García Dieguez M.
CEEProS Universidad Nacional del Sur
Este artículo resulta especialmente relevante para responsables de políticas sanitarias, organismos reguladores, instituciones académicas y gestores de programas de desarrollo profesional continuo interesados en implementar sistemas de educación médica continua obligatoria. A diferencia de los trabajos centrados exclusivamente en actividades educativas, aborda las condiciones estructurales necesarias para establecer sistemas sostenibles y equitativos.
Su principal contribución es identificar, mediante un proceso estructurado de consenso entre expertos regionales, ocho recomendaciones que abarcan el diseño educativo, las modalidades de enseñanza, el acceso territorial, la acreditación y la gobernanza. Aunque se centra en países del sudeste asiático y del Mediterráneo oriental, plantea cuestiones relevantes para reflexionar sobre los sistemas de educación médica continua en América Latina.
El estudio parte de 31 recomendaciones elaboradas a partir de investigaciones previas de los autores, que incluyeron una revisión de alcance sobre 33 países, una revisión narrativa de cinco países con sistemas obligatorios y un estudio de proveedores de educación médica continua en Pakistán. Mediante una técnica de grupo nominal modificada, ocho expertos regionales participaron en una reunión virtual que incluyó dos rondas de priorización y discusión. Se identificaron ocho recomendaciones agrupadas en tres dimensiones.
Diseño educativo. Los expertos destacaron la necesidad de establecer prioridades nacionales para orientar inicialmente los programas de formación continua. Asimismo, recomendaron combinar actividades virtuales y presenciales, seleccionando las modalidades según los contenidos, las competencias y los recursos disponibles.
Implementación educativa. Se priorizó el fortalecimiento de las instituciones que ya ofrecen formación continua en zonas rurales, en lugar de depender exclusivamente de nuevas plataformas virtuales. También se recomendó acreditar una amplia variedad de proveedores para favorecer el acceso equitativo.
Gobernanza. Se propuso establecer un comité nacional dependiente del organismo regulador de la profesión médica e introducir gradualmente la obligatoriedad. Otras dos recomendaciones se relacionan con la independencia de la formación: regular el patrocinio comercial y exigir la declaración completa de los apoyos financieros recibidos por los proveedores.
Un hallazgo interesante es que las preferencias de los expertos cambiaron después de la discusión. Por ejemplo, inicialmente priorizaron la oferta de actividades virtuales para profesionales rurales, pero finalmente consideraron más importante fortalecer las instituciones educativas locales. Este cambio ilustra el valor de incorporar consideraciones contextuales y de factibilidad a las decisiones educativas.
Desde una perspectiva metodológica, el trabajo tiene la fortaleza de apoyarse en investigaciones previas y utilizar un procedimiento estructurado de consenso. Sin embargo, presenta limitaciones importantes ya que participaron solamente ocho expertos, cinco completaron la primera ronda y siete la segunda. No se describen suficientemente los criterios de selección ni las características de los participantes. Tampoco se establece un umbral explícito de consenso, ya que las recomendaciones se seleccionaron principalmente por su posición relativa. Además, el estudio se realizó en marzo de 2021, durante la pandemia. Si bien aplica a pasies en vias de desarrollo, puede que las diferncias culturales limiten la transferencia a America Latina.
- Definir prioridades formativas: combinar problemas sanitarios nacionales con necesidades identificadas por los profesionales mediante encuestas, evaluaciones del desempeño y portafolios.
- Implementar formación híbrida: utilizar actividades virtuales asincrónicas para actualizar conocimientos y encuentros presenciales para discutir casos complejos y practicar habilidades.
- Reducir las desigualdades territoriales: fortalecer hospitales e instituciones educativas regionales como centros de formación, en lugar de depender exclusivamente de plataformas digitales centralizadas.
- Diversificar los proveedores: establecer criterios de acreditación que permitan incorporar universidades, sociedades científicas, hospitales y organizaciones regionales.
- Implementar progresivamente la obligatoriedad: establecer una etapa inicial de adaptación, con capacitación, mecanismos de acreditación y evaluación de dificultades antes de exigir su cumplimiento.
- Garantizar la transparencia financiera: exigir a docentes y proveedores declaraciones públicas del financiamiento recibido, incluidos aportes económicos y en especie, y establecer mecanismos de control de conflictos de intereses.